Seguimos trabajando, hoy, la coordinación entre miembros.

La coordinación entre miembros está vinculada a muchas habilidades, desde las requeridas para la vida diaria, hasta comportamientos complejos de movimiento y el rendimiento académico.

Tiene que ver con movimientos muy rítmicos que requieren el uso secuencial y simultáneo de ambos lados del cuerpo, y por tanto, de ambos lados del cerebro. El desarrollo de la transferencia interhemisferica y el cuerpo calloso tienen una importante función en este proceso.

El cuerpo calloso es una estructura cerebral que conecta los dos hemisferios, proceso esencial para la coordinación entre miembros.

Su función más importante es la de facilitar el proceso de comunicación interhemisferica, pero también trabaja en la asignación de tareas a cualquiera de los hemisferios del cerebro sobre la base de su programación.

Además, sobre todo en la infancia, juega un papel importante en la lateralidad del cerebro derecho y participa activamente en el movimiento de los ojos: la información sobre los músculos del ojo y la retina, es recogida por esta estructura y enviada a las respectivas áreas del cerebro, donde se procesa. El cuerpo calloso asegura que el flujo de esta información entre los dos hemisferios sea rápido y preciso.

Por tanto, todas aquellas actividades basadas en la coordinación bimanual, no sólo son un excelente ejercicio motriz, sino que, además, contribuyen al desarrollo funcional de esta parte tan importante del cerebro: el cuerpo calloso.

Empezamos por un ejercicio sencillo:
Recibir una pelota con ambas manos.

Consejos:

– Paciencia: probar un poquito cada día, celebrando los primeros logros.

-No poner énfasis en los fallos, pero tampoco obviarlos, el niño tiene que saber que hacerlo bien es cogerla. Puedes decir frases del tipo “uy, casi ”

Consejo Down:

Como sabéis, nuestros hijos tienen un tiempo de respuesta más dilatado. Para conseguir resultados más rápidamente y así evitar frustraciones, puedes lanzar la pelota con un bote intermedio, de forma que disponga de un poquito más de tiempo de reacción.

Pero sobre todo, importantísimo, fundamental….

Tiene que ser divertido!!!!

#lomejoresjugarcontigo.#eresmuygrande.#teadorominiño


El deporte y la escritura

Hola a todos. Siento no estar muy activa últimamente, pero es que ando muy ocupada con el peque, no sólo con su cuidado, sino estudiando, aprendiendo, absorbiendo toda la información de la que soy capaz para poder ayudarle.

Por eso he pensado que, como tengo algunas entradas que, antes de iniciar el blog ya colgaba en facebook, las iré compartiendo por aquí, por si os sirven de ayuda.

aquí va la primera!!!

Hoy quiero explicaros la relación entre el deporte y la escritura….

Siiii, la escritura!!!

Leedlo detenidamente, a mis amigos del club de los 47 cromosomas os puede interesar:

Entre los 3 y los 5 años empezamos a crear el “esquema corporal” a partir de la información visual que recibimos de nuestro propio cuerpo, pero la única manera de tener una idea precisa, de conocer ese esquema a la perfección, es de una forma propioceptiva, es decir, con la información interna que proporcionan nuestros propios movimientos, nuestra posición en el espacio, el equilibrio y la experimentación con el cuerpo de los otros como referencia.
Por tanto, estamos hablando de un desarrollo global a nivel neuropsicomotor: tener una conciencia exacta del esquema corporal hace que los niños empiecen a controlar de forma separada grupos musculares más pequeños, lo que se traduce en la capacidad de realizar trazos direccionales voluntarios, y no simples garabatos, lo cual es el paso previo a la escritura.
Pues bien, amigos míos, no existe una terapia más completa que el deporte para conocer y reconocer nuestro esquema corporal.

Evidentemente, todos los deportes son beneficiosos, pero, para el tema que nos ocupa, yo creo que el tenis es un deporte redondo.

Supongo que a nadie se le escapa que no podemos darle una raqueta y pedirle que ensaye su drive a un niño de dos años y medio. Pero una pala blanda y un globo son una magnífica forma de empezar:

-se basa en la alternancia de turnos, esquema básico de la comunicación.

-ejercita la direccionalidad y la orientación en el espacio.

-desarrolla el equilibrio, la coordinación y la disociación de los movimientos

-promueve la definición de la lateralidad (diestro/zurdo)

-desarrolla la velocidad motriz pero también la mental ya que se estimula la fluidez de las conexiones neuronales a través del movimiento acotado en el tiempo ( hay que darle al globo antes de que caiga al suelo)

-ayuda a tomar conciencia del esquema corporal en general, y del grupo muscular encargado de dirigir la pala en particular, el cual es el mismo que interviene en la escritura.

Pero sobre todo, es un juego muy divertido con el que reír con papá!!!

Si, es verdad, tal vez no podamos llamarlo tenis por ahora, pero…

…dadle un par de añitos…
….ya veréis, ya…

 

La importancia de reptar: descubrir el mundo en tres dimensiones

Arrastrarse es uno de los patrones más importantes en el desarrollo de un bebé por muchos motivos: Fortalece la columna vertebral, ejercita todos los músculos, favorece la coordinación, contribuye al desarrollo de los dos hemisferios, fomenta la autonomía y con ella la seguridad en sí mismo, ayuda al niño a tomar control de su cuerpo con lo que adquiere confianza… todos estos, ya son motivos suficientes para darnos cuenta de la importancia que tiene este paso en la vida de un bebé, pero además, durante este periodo, el niño adquiere sentido del equilibrio, sentido del espacio y de la profundidad. A través de arrastrarse, las actividades aún inmaduras de ver, sentir y moverse, se sincronizan por primera vez, para aportar una imagen más completa del entorno. Pero sobre todo, arrastrarse nos enseña a ver, a mirar, a enfocar… a desarrollar  la visión en todas sus facetas.

Es a través del rastreo como iniciamos el proceso de enseñar a los ojos a cruzar la linea media. Además de mirar hacia adelante, se aprende la coordinación  ojo-mano. Los ojos enfocan de una mano  a otra, utilizando las manos como estímulo móvil. Desarrollar esta capacidad es muy importante puesto que, será fundamental para poder leer sin perderse en la línea media, o visualmente seguir la mano que escribe.

Existe una relación muy estrecha entre ser capaz de arrastrarse y gatear,  y converger con su visión en un punto próximo. La visión de puntos cercanos, que se ve desarrollada materialmente cuando el niño se arrastra, significa poder ser capaz de converger los propios ojos para enfocarlos juntos dentro de la distancia que existe entre los ojos y las manos. Ésta es la distancia a la que leemos o escribimos, y es en este momento, cuando empezamos a desarrollar esta capacidad. Al reptar, activamos la vía cruzada del movimiento, que es la vía de control voluntario del movimiento, puesto que éste es aprendido,  y empieza a ponerse en marcha la función del cuerpo calloso, que es la estructura que une los dos hemisferios del cerebro, y que hace posible la función integrada de ambos. Por tanto, podemos decir que reptar es “como una gimnasia para el cerebro”. También cambia el análisis perceptivo del niño: Poco a poco se desarrolla la fusión visual. Las dos imágenes visuales se funden en una sola, y eso le permite empezar a percibir el espacio en tres dimensiones, con lo que también empieza a desarrollar la capacidad de medir la distancia ( sentido de la profundidad) y la representación mental objetiva. (para ampliar información leer a los autores Sally Goddard, Glenn Doman y Jorge Ferré)

Para mí no hay duda, si bien el paso del rastreo no es imprescindible para que el niño gatee o camine, es evidente que sí lo es para su optimo desarrollo funcional y  neuronal. Por tanto, vale la pena fomentarlo.

Una vez que el bebé es capaz de rodar sobre sí mismo,está preparado para reptar. En el caso de los niños típicos (46 cromosomas), basta con colocarlo bocabajo en el suelo. Al principio, mueven brazos y piernas sin sentido, de forma involuntaria. En ocasiones, estos movimientos dan como resultado un avance hacia delante. Cuando esto sucede varias veces de forma casual, el bebé descubre que movimientos son los que producen el desplazamiento y cuales no, es decir, descubre la sensación de los movimientos que lo empujan hacia delante y la sensación de los que no lo hacen. Finalmente, aprende como reproducir de forma voluntaria esos movimientos, y cómo sincronizarlos de acuerdo a un patrón cruzado, consiguiendo así desplazarse reptando por es suelo.

Ahora bien, para los niños que recorren la ruta 47, la mera oportunidad para provocar este aprendizaje no es suficiente. Necesitan una “ayudita extra”. En ese sentido, las sesiones de fisioterapia son cruciales para saber que tenemos que hacer.

Una vez más tenemos que hablar de Klara Oerder, la fisioterapeuta de Miguel Angel en el Cdiap Aspronis De Blanes. Ella es una “apasionada del suelo” y, teniendo en cuenta todos los beneficios que supone para nuestros hijos el trabajo de suelo, no es de extrañar.

La estrategia era la siguiente: Klara colocaba a mi hijo bocabajo en el suelo y a pocos centímetros de él, algún juguete por el que Miguel Angel mostrara un marcado interés. Este simple hecho provocaba que el niño levantara la cabeza y dirigiera todo su cuerpo hacia el lugar donde se encontraba el objeto, colocando incluso los codos hacia afuera, era evidente su predisposición!!! Entonces Klara comenzaba a trabajar el patrón  cruzado para que Miguel Angel aprendiera a desplazarse correctamente desde el principio. Esto es importante, no da igual la forma en que se mueva con tal de que se mueva. Es preferible que tarde un poco más, pero que aprenda a hacerlo correctamente. Doblaba su pierna derecha y hacía presión con su mano en la planta del pie. Al principio, eres tú quien tiene que hacer la presión para que él note la fuerza y responda empujando con el pie hacia atrás, y así conseguir desplazarse. Este movimiento lo hacía coincidir con el agarre del brazo izquierdo, y luego repetía ese mismo patrón con la pierna izquierda y el brazo derecho.Es un proceso lento, porque no sólo se trata de aprender el patrón necesario para desplazarse, es que, tiene que ser capaz de mover el peso de su cuerpo, y no olvidemos que, la hipotonia muscular, juega en su contra. No obstante, con paciencia y juegos imaginativos,  lo conseguirá!!!

Para fortalecer sus músculos, nosotros hacíamos “abdominales” y trabajo de brazos y piernas, mucho antes de que llegara el momento del rastreo. Son ejercicios que puedes incluir en el juego o en el momento del cambio de pañal, después del baño…

Si los hace de forma constante, os aseguro que va ganando fuerza, hasta el punto de que es capaz de hacer las abdominales sin ayuda, he aquí la prueba

 Otro ejercicio que se puede hacer es colocar al niño sobre tu barriga y llamarlo para que repte sobre ti, hasta llegar a tu cara.

Para favorecer que el niño entienda que movimientos son los que hacen que se pueda desplazar, puedes utilizar una colchoneta o los cojines del sofá y ponerlos con la inclinación suficiente para que un pequeño movimiento provoque el desplazamiento (a modo de tobogán), pero no tanto como para que resbale sin empujar con los pies, de esta forma aceleras el proceso de comprensión del patrón.

Más adelante, cuando ya sea capaz de desplazarse utilizando el rastreo, puedes hacerlo subir por esa misma colchoneta, de forma que aumentas el nivel de dificultad del ejercicio y así fortalecer más sus brazos y piernas de cara a que empiece a gatear.

Pero antes…la sedestación, nos vemos en septiembre!!!

El volteo: primer paso hacia la independencia motriz, y algo más…

En la entrada dedicada al control cefálico, insistía en la importancia de habituar al bebé a estar boca abajo cuanto antes.

Es el momento de dar un paso más: Una vez que el niño es capaz de sostener su cabeza por sí solo y girarse hacia los lados de manera voluntaria, es hora de permitirle descubrir el entorno de una forma segura. Para ello, debemos jugar con él en el suelo.

Desde el suelo, la perspectiva del entorno cambia radicalmente, se hace más atractiva. Durante este periodo, el niño adquiere el sentido del espacio y la profundidad, pero, para que esto suceda, debemos ayudarle a desplazarse por el suelo.

El primer paso para ello es el volteo: Es muy importante que nuestro hijo aprenda a voltear de forma autónoma, no sólo en el plano motriz, también en el plano cognitivo y neurológico; cada nueva fase superada, cada mejora motriz, aumenta la madurez del sistema nervioso central, pero además, le permite vivir nuevas experiencias desconocidas para él hasta el momento…

Ya no estamos hablando sólo de movimiento, a partir de ahora nuestro hijo descubre que tiene la capacidad de desplazarse!!!

Esta nueva habilidad, les proporciona un abanico inmenso de oportunidades que les ayudarán a tomar control de su propio cuerpo, y por tanto, a ganar confianza. Además, facilitan la integración de la información sensorial y, algo muy importante: los sistemas vestibular, visual y propioceptivo, empiezan a trabajar juntos por primera vez.

Dada la importancia de este hecho, creo que merece la pena ayudar a nuestro hijo a desplazarse, eso sí, sin olvidar que debemos adecuarnos al ritmo de desarrollo motor de nuestro hijo. Habréis de encontrar el equilibrio entre ir detrás del ritmo natural del niño y estimular sin forzar, pero que esto no os agobie, vuestro hijo os lo dirá, lo iréis viendo, confiad en vosotros y en él. Ya lo habéis hecho antes, ya le habéis permitido estar tumbado sobre su barriguita para estimular que levante su cabeza y la controle de forma voluntaria, ahora  debemos animarle a moverse libremente por el suelo para desarrollar, de manera gradual, sus patrones de movimiento, gravedad, equilibrio, estabilidad, sentido espacial y profundidad, además de integrar sus reflejos primitivos (involuntarios), transformándolos en reflejos posturales (voluntarios).

Pero empecemos la casa por los cimientos; la primera forma de desplazamiento de un bebé, es el volteo…

Pongámonos a trabajar!!!

La manera más fácil de trabajarlo, y probablemente la correcta, es como nos enseñó klara Oerder,su fisioterapeuta del Cdiap Aspronis de Blanes: al principio hay que “hacer por él” todo el proceso, para que sienta el movimiento, se acostumbre y lo integre cognitivamente, es decir, tenemos que hacerlo rodar nosotros por el suelo. Ahora bien, no podemos hacerlo rodar de cualquier manera. Tenemos que hacerlo con el movimiento que “haría el bebé si rodase por sí mismo”.

Nuestro eterno agradecimiento a esta maravillosa profesional, no sólo por todo lo que ha hecho por nuestro hijo, sobre todo, por enseñárno que  era lo que nosotros podíamos hacer por él.

Klara colocaba a Miguel Angel tumbado sobre su espalda, en una colchoneta en el suelo de su sala, y le hacía girar sobre sí mismo, iniciando el movimiento cruzando la pierna derecha sobre la izquierda, a la altura de la cadera, para que mi hijo tomara conciencia de que ésa era la forma de impulsarse, y levantaba su brazo derecho por encima de su cabeza, para facilitar en giro. Repetía este mismo movimiento con risas y juegos hacia el mismo lado, hasta que llegaba al final de la colchoneta, para después hacerlo hacia el lado opuesto.

Pero este ejercicio le enseña al niño el “mecanismo motriz para desplazarse”. Que finalmente lo consiga, depende de que tenga la voluntad de hacerlo; para poder desplazarse, debe querer desplazarse.

 Como sabéis, yo creo que la  voluntad también se estimula. Evidentemente, como sean nuestros hijos en un futuro, dependerá en parte de su carácter, de cual sea su personalidad, pero este carácter no es exclusivamente genético, se forja con las experiencias que vivimos a lo largo de nuestro recorrido vital: favorecer que estas experiencias sean vividas desde las ganas de aprender, la curiosidad por conocer lo que me rodea, hará de nuestros hijos personas más independientes, más inteligentes.

Ya hemos comentado en alguna ocasión los motores que, según mi opinión, nos mueven a aprender: motivación y necesidad. Volveremos a “utilizarlos” para incentivar su voluntad.

Motivación

En el suelo, nos colocaremos por detrás de su cabeza y le ofreceremos juguetes por los que el niño ya haya mostrado un marcado interés. Funcionan muy bien los que tiene música o luz, y los que se mueven. El juguete en cuestión debemos colocarlo a la izquierda ( o derecha, según el sentido del giro) del niño y un poco más atrás de su cabeza. De esta forma, la postura que tiene que adoptar para verlo, favorece el movimiento del volteo.

Debemos tener paciencia, dejar que explore, que inicie el movimiento, que lo intente por sí mismo, aunque le ayudemos en algunas fases, debemos dejar que sea él “quien voltee con ayuda” y no nosotros quien le giremos a él. La fase de “hacerlo por él”, una vez hemos constatado que la ha integrado cognitivamente, es decir, que sabe lo que hay que hacer, y nos lo muestra porque, por ejemplo, inicia él solo el movimiento, debemos dejarla atrás. Mientras se mantenga la motivación por girar, debemos ayudarle y alentarle, pero también permitirle que sea él quien lo intente una y otra vez. La cultura del esfuerzo es una de las mejores herramientas para enfrentarte a la vida que debemos enseñarles a nuestros hijos, y ésa, se fomenta desde bien pequeños.

Necesidad

Igualmente, como en otras ocasiones, podemos “generar la necesidad del movimiento” y valernos de ella para estimular el volteo. Como veréis en el próximo vídeo,  le seguimos ayudando cuando lo necesita, `pero cada vez sus movimientos son más rápidos y más precisos.

El hecho de “ponerle en problemas” para generar la respuesta que esperamos, no sólo les va a ayudar a aprender el movimiento que estamos trabajando en estos momentos, le estamos enseñando algo mucho más importante: A buscar soluciones, a enfrentarse al problema, a ser más autónomo y más independiente.

La Recompensa

Finalmente, después de mucho practicar, conseguimos el hito…  voltea sólo!!!!!

Grande mi niño!!!

Conclusión: Todo esfuerzo, recibe su recompensa.

Hasta pronto.

Adaptación de la dieta. Consistencias y texturas.

Como ya dijimos en la entrada anterior, la conferencia ofrecida por la FCSD constaba de dos ponencias. Aquí tenéis el resumen de la ponencia de Natalia Egea, Nutricionista del Centro Médico Barcelona Down y del Hospital Sant Joan De Déu.

Espero que os parezca tan interesante como a mí.

Adaptación de la dieta. Consistencias y  texturas.

(Natalia Egea)

El paso de alimentación triturada al sólido en los niños con síndrome de down, frecuentemente es un aprendizaje lento, que puede alargarse hasta más allá de los 5 años. Es importante determinar dónde está la dificultad, ya sea en la masticación, la deglución o en ambos, para poder hacer una correcta rehabilitación. Pero, entre tanto, no es menos importante adaptar la textura y la consistencia de la dieta a las necesidades concretas del niño, para favorecer así un crecimiento óptimo.

Algunas consideraciones previas:

  • A veces, se produce un retraso en la introducción de la alimentación complementaria, que hace que, todas las fases posteriores también se retrasen (hospitalizaciones, cuestiones físicas, miedo de los padres…)
  • Las intervenciones quirúrgicas también retrasan la normal evolucíon de las fases de la alimentación.
  • La inmadurez del reflejo de succión es otro factor que imposibilita el paso al sólido.
  • El uso de sondas gástricas.

Todas estas circunstancias pueden retrasar el proceso de masticación o provocar alteraciones en la deglución.

El paso del triturado al sólido es un acto en el que intervienen no pocas estructuras óseas y blandas, que han de hacerlo de forma rítmica y coordinada con la respiración. Es un acto neuromotriz realmente complicado que requiere un aprendizaje lento. En el caso de los niños con síndrome de down puede verse aún más retrasado debido a:

  • Estructuras anatómicas específicas (como la macroglosia)
  • Aparición tardía de los dientes
  • Hipersensibilidad al sólido
  • Retraso psicomotor
  • Disfagia orofaríngea
  • Hipotonía

Todo ello provoca unas consecuencias muy negativas en el ámbito nutricional:

  • Niños que independientemente de su edad, 2, 3, 4 años… que comen como bebés.
  • Menús monótonos y poco atractivos
  • Menús que no cubren los requerimientos nutricionales propios de cada edad
  • Afectación del crecimiento y el desarrollo precisamente por estas situaciones de malnutrición

En todos estos casos en los que existe un retraso en el paso al sólido, lo que hace un dietista/nutricionista es adaptar la dieta según la masticación:

  1. Realizando un diagnóstico del problema
  2. Indicación de la dieta adecuada a cada caso
  3. Rehabilitación del proceso en la fase oral/faríngea con ayuda de la adaptación de la dieta en cada fase del tratamiento.

Este trabajo tiene un doble objetivo:

  • Primero un objetivo nutricional. Que el niño reciba todos los nutrientes necesarios según su edad independientemente de que coma sólido o no.
  • Adaptar la dieta a una consistencia segura y eficaz así como las texturas, de forma que favorezca el aprendizaje de la masticación.

Primera etapa: adaptación de líquidos.

Se pueden usar espesantes para encontrar la textura que más se adapte al niño.

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Siguiente fase: Adaptación de sólidos

En función de la consistencia del triturado, este se puede clasificar en 6 texturas diferentes. Habrá que ir adaptándose a la fase de masticación en la que el niño se encuentre.

En el cuadro siguiente podéis encontrar una breve explicación de cada una de ellas.

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Características de la dieta triturada:

  • Todos los alimentos se pueden triturar
  • Estos triturados, deben ser sensorialmente satisfactorios.
  • La consistencia debe ser suave, firme y uniforme.
  • Se deben evitar las dobles texturas y los alimentos de riesgo

Alimentos de riesgo:

  • En purés: grumos, pieles, hebras, huesecillos, espinas…
  • Alimentos que pueden fundirse en la boca (helados)
  • Alimentos que desprenden líquido al morderse (algunas frutas como la naranja, las uvas)
  • Alimentos que no forman un bolo cohesivo y se desmenuzan (guisantes, legumbres)
  • Alimentos que se desmenuzan (quesos secos, galletas de hojaldre, patatas chip, pan tostado)
  • Alimentos duros como los cacahuetes.

Promover la dieta saludable:

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En función de las indicaciones anteriores, debemos confeccionar el plato saludable:

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A pesar de que el plato sea triturado, esa preparación debe ser nutritiva. En muchas  ocasiones, nos encontramos con niños con 3 y 4 años de edad comiendo triturados o directamente potitos indicados para niños menores de 12 meses con la consecuente malnutrición que esto supone para el niño. Un niño que camina, va al parque, al colegio… Necesita una nutrición diferente a la de un bebé y no porque coma triturado debemos obviarlo. Aquí tenéis algunas sugerencias para hacer más atractivo el menú.

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Llegados a este punto, queremos recopilar algunos mensajes importantes que debemos tener en cuenta:

  • Es frecuente que los niños con Síndrome de Down presenten problemas de masticación y/o deglución.
  • Es necesario adaptar la consistencia de la dieta para que sea segura y eficaz.
  • La dieta debe cubrir los requerimientos nutricionales de cada caso concreto.
  • Debemos ser conscientes de que el acto de la masticación es un proceso de aprendizaje lento.
  • Importantísimo: hay que promover y facilitar el acto de la masticación.

No olvidemos que el fin de todo este proceso, el objeto de la adaptación de la dieta es conseguir que el niño acabe teniendo una deglución/masticación normal. Por tanto, debemos favorecer el acto de la masticación.

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Ofreceremos alimentos sólidos y dejaremos que le niño experimente con ellos, que juegue, que tenga contacto, aunque luego le demos triturado para comer.

Lo ideal es incorporarlo a la mesa familiar y comer todos lo mismo, aunque su comida sea triturada (se le puede ofrecer el mismo alimento que va a comer triturado, en formato sólido para que experimente con él y comer nosotros lo mismo).

Finalmente, se debe disfrutar de la alimentación. El momento de la comida no puede ser un momento que genere estrés a padres e hijos. Conseguir que este sea un momento placentero en el que la familia pueda disfrutar unida, es garantía de éxito.

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La alimentación en los niños con síndrome de down. Connferencia organizada por la FCSD

En la última entrada ya os hablé de la alimentación. Casualmente, la FCSD organizó una conferencia la semana pasada a la que tuve la ocasión de poder asistir. Fue realmente interesante. Constaba de dos partes:

  1. La masticación y la deglución, por Raquel García
  2. Adaptación de la dieta. Consistencias y texturas, por Natalia Egea.

He decidido ofreceros un resumen de lo más relevante que allí se dijo. Ahora bien, lo ideal es ir introduciendo las diferentes texturas cuando toca por edad, de forma que, si no hay problemas orgánicos, con la adecuada estimulación miofuncional el niño pueda ir consiguiendo hitos en un tiempo razonable. Lo ideal es llegar a la masticación a los 36 meses de edad, mas o menos.

No obstante, es importante conocer todos los supuestos. Espero que os resulte interesante.

El post de hoy lo dedicaremos a la primera parte de la conferencia.

Alteraciones en la masticación y la deglución.

(Raquel García)

                Mi hijo tiene problemas para comer:   ¿logopedia?, la respuesta es sí.

El logopeda especialista en deglución se encarga de evaluar, diagnosticar y tratar aquellas alteraciones que se producen en el sistema estomatológico. Este sistema es un complejo multifuncional formado por estructuras óseas y tejidos blandos que ocupan los tercios medio e inferior de la cara.

Area de motricidad orofacial

Estas estructuras guardan relación con las funciones:

  • Succión
  • Respiración
  • Deglución
  • Respiración

En los niños con síndrome de down existen factores orgánicos estructurales que pueden  condicionar y/o desencadenar alteraciones en estas funciones, que pueden condicionar su alimentación.

  1. Características óseas.

1.- Huesos nasales y maxilar superior pequeños.

2.- Menor desarrollo de la mandíbula y la cavidad oral, lo que favorece la protrusíon lingual (lengua hacia delante) lo que hace que falte espacio para la preparación del bolo.

3.- Aparición tardía de las piezas dentales y mal oclusión: ocasiona problemas en la mordida u la masticación.

2.- Estructuras de tejidos blandos:

Lengua:

  1. Suele ser hipotónica, lo que ocasiona problemas de succión-deglución, y masticación-deglución.
  2. Puede estar agrietada (en la mayoría de los casos). Desaparece de forma paulatina a los 4 ó 5 años. Puede provocar hipersensibilidad.
  3. Hipertrofia de las papilas gustativas: esto lo puede ocasionar acciones tales como la “lengua-chupete” (aunque si se trata de un acto reflejo para relajarse de corta duración no tiene por qué).
  4. Macroglosia, mayor tamaño de la lengua que de la cavidad oral. Dificultades para la masticación-deglución.
  5. Frenillo lingual corto: condiciona el rango de movilidad de la lengua y por tanto la correcta ejecución de sus funciones.

Labios:

                1.-  cuando son recién nacidos no presentan anomalías.

2.- A partir del año se vuelven más gruesos debido a causas funcionales (protrusión, respiración bucal) lo que provoca que estén siempre húmedos y se agrieten.

Amígdalas

                Su tamaño también condiciona las funciones del sistema estomatológico, por lo que, merece la pena valorar su reducción.

3.- Estructuras de tejidos duros:

Maloclusiones dentales:

                1.- Por gengivitis proximal: es posible encontrar enfermedades periodentales en más de un 90% de las personas con SD, incluidos los menores de 6 años., Esto provoca maloclusiones dentales ya que genera dolor.

                2.- El paladar duro suele ser ojival y estrecho con respecto a la mandíbula.

Incompetencias velopalativas:

                1.- La úvula (campanilla) no cierra con la faringe, o no lo hace correctamente, para impedir que pase la comida. Esto puede provocar regurgitaciones nasales (o estornudos mientras come, o tocarse la nariz en exceso mientras come, estos son signos de alerta).

                2.-En relación al habla, tienen una voz nasalizada.

Todos estos factores condicionan las funciones de succión, deglución y masticación.

Alteración en la deglución:

 Se produce cuando no se realiza el proceso correcto para deglutir, a pesar de integridad neuromuscular y presentar todos los elementos activos y pasivos necesarios. Cuando esto sucede, el logopeda especialista en deglución puede identificar y tratar el problema en cuestión, hasta rehabilitar esta función.

Si se debe a una enfermedad orgánica, habrá que pautar una deglución adaptada.

Alteraciones orofaciales:

S———R——–D

SUCCIÓN RESPIRACIÓN                  DEGLUCIÓN

Cuando comemos cambiamos el patrón respiratorio. Es evidente que, entre el momento de la succión y la deglución, se produce el acto de respirar, y éste tiene que ser a través de las fosas nasales, realizándose las tres funciones de una manera rítmica y coordinada.

Por ello es muy importante ventilar a nivel de rinofaringe. Mantener limpio con suero o, tratar el exceso de secreciones nasales con el especialista. Si no respira bien, no puede comer bien.

Descoordinación en el S-R-D:

  • Provoca cansancio por la prolongación de la toma (fundamentalmente en niños con cardiopatías asociadas)
  • La tos, cuando come, es un signo de alerta.
  • Puede provocar atragantamientos en casos de descoordinación grave.

Que podemos hacer:

  • Control postural: evitar posicionamientos inadecuados para la ingesta.
  • En caso de lactancia artificial, adaptar el material de ingesta a las necesidades anatómicas del niño.
  • Adaptar la textura
  • Cuando se ha llevado sonda gasonástrica, o presenta una clara hipotonía, estimulación orofacial.

Es importante adaptar la tetina según el patrón de succión.

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En cuanto al chupete, dos consideraciones:

  • Es muy importante para evitar malformaciones orofaciales retirarlo cuando toca ( entre los 18 y los 24 meses).
  • Hay que elegir el chupete adecuado al tipo de succión del niño. En cuanto a las diferentes formas, podemos regirnos por el cuadro de las tetinas, teniendo en cuenta que debe ser estrecho en la base para permitir cerrar los labios.

La cuchara:

Existen diferentes tipos de cucharas. Es importante utilizar la más adecuada al tipo de problema que presenta el niño.

tipo de cucharas

Consideraciones:

  • No dejar nunca la comida en el paladar ( dejarla para que caiga y trage no le ayuda a aprender y puede provocar atragantamientos).
  • Promover la participación de los labios, que sea el niño quien recoja la comida de la cuchara y no dejarla en la boca nosotros.
  • Fomentar el movimiento del niño durante la ingesta (no tenerlo atado en la trona)
  • NO TUMBAR al niño.
  • Si no cierra la boca, ayudarle a hacerlo. Es importante que complete correctamente la acción.

Como utilizar la cuchara:

  • Anticipar al niño el momento que va a suceder: “vamos a comer”. No introducir la cuchar sin que el niño sea consciente de que va a comer (mientras mira la tele)
  • Introducir la cuchar junto al labio inferior.
  • Subirla ligeramente hacia el paladar para dejar sitio a la colocación de la lengua.
  • Presión en el dorso de la lengua con la cuchara para estimular el reflejo de la deglución.
  • Realizar la retirada hacia arriba.

Es lo que se llama “movimiento palanca”.

En cuanto al vaso, es aconsejable utilizar primero con tetina o dispensador para, poco a poco ir introduciendo el vaso convencional, aunque no tiene por qué, si no existen problemas, cuanto antes pasemos al convencional mejor.

La masticación:

Es la acción de preparar la comida para la deglución.Lo normal es que los niños sean capaces de masticar a los 36 meses de edad. Los patrones masticatorios normales indican una clara alternancia entre la arcada dentaria, es decir, se producen de manera bilateral y rotatoria. Cuando esto no se produce (masticación unilateral o anterior), podemos detectar alteraciones en la masticación, siendo las más comunes mordida cruzada, dolores en la articulación temporomandibular, crepitación y chasquidos.

Hay ciertas alteraciones que producen patrones masticatorios anormales como:

  • Ausencia de piezas dentales
  • Desequilibrios musculares
  • Respiración oral con lengua adelantada
  • Factores psicológicos relacionados a malos hábitos.

Pero sobre todo, y previo a la masticación, es importantísima la integración sensorial del alimento. (olor, sabor, vista). Es fundamental trabajar la integración sensorial para tener éxito en  la ingesta.

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La alimentación como base de una adecuada coordinación de la musculatura orofacial.

La mayoría de los niños con Síndrome de down, tienen dificultades con la alimentación desde el nacimiento. Presentan problemas de succión, deglución, protrusión  lingual, emisión tardía del lenguaje, dificultades en la reproducción de ciertos fonemas…y otras habilidades directamente relacionadas con la musculatura orofacial.

Todas estas dificultades se producen, fundamentalmente, por la hipotonía de los músculos orofaciales; ahora bien, los hábitos alimenticios y costumbres cotidianas son fundamentales para prevenir y/o mejorar estos problemas.

Miguel Angel nació por cesárea, y pasó a incubadora con monitorización biofísica. Este hecho provocó que en sus primeras 24 horas de vida no pudiéramos estar juntos ya que, a mí no me dejaban moverme durante esas horas, y a él no lo podían sacar de la incubadora para llevarlo a la habitación y que yo lo pudiera amamantar. Por tanto, durante ese día, fue alimentado con leche artificial y con biberón.

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Cuando por fin pude ir a verle, intentamos la succión mamaria: succionaba bien, pero se cansaba muy rápido, se quedaba dormido cuando aún no llevaba 5 minutos mamando, debido  precisamente a la hipotonía muscular. El doctor aconsejó entonces la alimentación artificial. Afortunadamente, Silvia, una maravillosa enfermera del área de neonatos del hospital Tecknon de Barcelona, me explicó que el doctor recomendaba el biberón para asegurarse una alimentación completa (que no comía menos de lo que necesita por quedarse dormido) pero que, precisamente porque era hipotónico, había que intentar esa succión mamaria, aunque sólo fueran 5 minutos en cada toma, puesto que era la mejor gimnasia para empezar a revertir esa situación.

Empezamos a darle el pecho con pezoneras porque, primero, estaba más acostumbrado a la textura de la silicona, por haber tomado biberón en sus primeras 24 horas de vida y, segundo, al llenarse la tetina de la pezonera de leche, encontraba la recompensa con más rapidez, y eso hacía que aguantara más. Para que no se durmiera durante el proceso, le mojábamos la nuca y la frente con una toallita húmeda. Una vez cumplidos esos cinco minutos,(que después se convirtieron en  7, 10, 12… hasta hacer tomas de duración normal) pasábamos al biberón, y así, con paciencia y perseverancia, conseguimos que, durante los primeros 4 meses de vida su alimentación fuera fundamentalmente a través de la succión mamaria, con complemento artificial en algunas tomas.

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Amamantar con pezonera

No obstante, y gracias a la información que me proporcionó Jose Manuel Rueda Gallardo, logopeda de la fundación de Granada y primo mío, conocí la  terapia miofuncional. Hay toda una serie de praxias que se pueden realizar con el recién nacido para ir incentivando el movimiento de labios, lengua, etc. y de esta manera ejercitar toda la musculatura orofacial. Además, tanto la psicóloga como la logopeda os pueden informar sobre estos ejercicios y como realizarlos correctamente. Merece la pena practicarlos un ratito cada día, os lo aseguro, un ejemplo: Miguel Angel antes de cumplir el año ya tenía control de su lengua, nunca la lleva fuera. Podéis comprobar en fotos y vídeos que desde muy bebé ya tenía bastante control.

Os paso varios artículos muy interesantes sobre este tema que os pueden ayudar mucho. A mí me han ido muy bien. En ellos encontrarás explicaciones  del funcionamiento del aparato fonador, de toda la organización orofacial, como respiramos, como comemos, cuales son las practicas adecuadas y cuales no… y ejercicios de estimulación tales como:

  •  Pon el dedo en la boca del niño buscando el reflejo, para favorecer que se sellen los labios presiona ligeramente ambas mejillas con los dedos índice y pulgar simultáneamente.
  •  Presiona sobre la encía en la zona de premolares provocando así que el niño lleve la lengua, en un movimiento de giro en forma de hélice, hasta nuestro dedo, este movimieto de la lengua es el que posteriormente acompaña a la masticación. Por esta razón, nos interesa que lo conozcan y controlen lo antes posible.
  • Movimientos laterales de la lengua: Estimulación de la cara interna de las mejillas.

Aquí tenéis el listado de artículos en el orden que yo creo más adecuado. Evidentemente, el mejor para cada uno de vosotros dependerá de la edad de vuestro hijo. Mi consejo es que los leáis todos, son muy interesantes y de todos aprenderéis algo.

http://www www.sindromedown.net/wp-content/uploads/2014/09/153L_guiade.pdf

http://.downcantabria.com/revistapdf/91/114-119.pdf

http://www.alafina.es/wp-content/uploads/2013/06/TerapiaMiofuncional.pdf

http://www.down21.org/?option=com_content&view=category&id=1205:articulo-profesional&Itemid=169&layout=default

http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-adulto/fisioterapia_orofacial_y_de_reeducacion_de_la_deglucion._hacia_una_nueva_especialidad.pdf

Más adelante, cuando llegue el momento, allá por los 4 meses de vida, hablaremos  de la introducción de la papilla de cereales y de la importancia de empezar a comer con cuchara.

Por hoy, una última reflexión:

  • No olvidéis que, más allá de la trisomía, es un bebé, como todos los demás. A veces son nuestros miedos y no su capacidad, los que impiden que la la paulatina introducción de nuevos alimentos y texturas se retrase muchísimo con respecto al momento adecuado, con el consecuente perjuicio que ello supone para nuestro hijo.
  • Recuerda que, la forma en que  alimentamos a nuestro hijo no es sólo una cuestión de nutrición, sino  que es un instrumento para favorecer el ejercicio de los músculos orofaciales, tan necesarios para el posterior desarrollo del lenguaje. Además, la alimentación constituye uno de los  pilares de su autonomía personal.

Parece importante, verdad??, apuesta por ello!!!

 

Control cefálico, consiguiendo el hito a través de la atención y el vínculo afectivo.

 


En entradas anteriores,  ya hemos hablado de la importancia del vínculo afectivo y el interés por el objeto,  como motores del desarrollo inmediato de nuestro bebé,  y fuente de información sobre el mundo que le rodea.

Cuando el niño empieza a mostrar interés por la voz, el rostro, la imagen…  en definitiva, por la presencia del adulto, y muestra curiosidad por sonajeros, etc., podemos aprovechar ese aprendizaje, para conseguir nuevos hitos.

La necesidad y la motivación son dos motores extraordinarios para fomentar el aprendizaje. Nos serviremos de ellos en estos momentos iniciales en los que buscamos reacciones básicas a estímulos sencillos.

El objetivo es que sea capaz de sujetar su cabecita. Esto, que en el caso de los niños con desarrollo típico se aprende de forma prácticamente automática, en el caso de nuestros hijos, no sólo hemos de enseñarles cómo hacerlo, sino que, debemos segmentar el proceso de aprendizaje para conseguir un buen resultado.

Enseñar rápido  no garantiza un aprendizaje rápido y exitoso. Más bien al contrario.

Es cierto que, cuanto antes empecemos mejor, pero hay que secuenciar bien las dificultades para que pueda ir alcanzando metas y así mantener un nivel alto de motivación. Y hay que ser constantes. A veces es nuestra frustración, y no la suya, la que hace que perdamos interés en seguir intentándolo. Cuidado con eso, cuando te encuentres en esta situación, párate y piensa…

Quien ha tirado la toalla, él o yo??   Te sorprenderá la respuesta, actúa en consecuencia.

No es fácil, lo sé bien , la hipotonía muscular y la laxitud ligamentosa que, en mayor o menor medida, sufren todos los niños con trisomía21, hace que, para conseguir levantar su cabecita, tenga que fortalecer los músculos de la espalda y del cuello más que el resto de la población infantil . Para ello, lo primero que debemos trabajar es que gire la cabeza  de un lado a otro sobre la almohada, sin pedirle,  de momento,  que desafíe a la gravedad.

Cómo???

Hay que habituar al bebé a estar boca abajo cuanto antes. No hacerlo podría provocar que no sujeten su cabeza tan pronto como debería, o que se salten la etapa del gateo, tan importante en su desarrollo. De 0 a 3 años, el desarrollo motriz y cognitivo, van cogidos de la mano. Cuanto mayor es el desarrollo motor, mayor número de experiencias distintas y más puntos de vista. El control cefalico, volteo, gateo, sedestación…. Ofrecen al pequeño un sin fin de experiencias y visiones diferentes del mundo que le rodea que se traducen en aprendizaje. Si el desarrollo motriz es lento e inadecuado, la posibilidad de aprender, también lo es.

Cuando el bebé descansa sobre su estómago, desarrolla fuerza, resistencia y coordinación muscular. Los niños que se ejercitan de esta manera, aprenden a girarse antes y tienen mejor destreza manual.

Mover la cabeza de un lado a otro:

Colocaremos al bebé voca abajo, con una almohada fina bajo la cabeza con objeto de ahorrarle el esfuerzo de tener que sujetarla ( segmentar esfuerzos) por ahora solo queremos que la gire de un lado a otro como ejercicio para fortalecer los músculos del cuello.

  • A través de la motivación que supone el interés por los objetos
  • A través de la necesidad de moverse para encontrar bienestar

Levantar la cabeza:

Cuando nuestro bebé es capaz de girar sin dificultad, está preparado para levantar su cabecita. Para incentivar este movimiento, colocáremos  una almohada bajo la barriga del bebé, dejando que la cabeza “cuelgue” un poco, para incrementar la necesidad de levantarla.

Ni que decir tiene que todos estos ejercicios no me los he sacado yo de la manga.Son la reproducción, en casa de las sesiones que Nuria Gay realizaba con mi hijo en el cdiap aspronis Blanes.

Objetivo conseguido:

Finalmente, plantearemos  el ejercicio de una forma normalizada, hasta conseguir el objetivo final.

 

Un salto hacia adelante: Miguel Angel hoy.

Muchos de vosotros me habéis preguntado como es Miguel Angel hoy. Publico esta entrada porque me perece interesante que veáis los resultados que mi hijo está consiguiendo gracias a su esfuerzo. Todo lo que vamos explicando en este blog,  es precisamente eso, su recorrido vital.

Tiene 2 años y 8 meses. Afortunadamente es un niño relativamente sano, tiene un pequeño problema de corazón,  que por ahora no necesita tratamiento y que se solucionará con el tiempo, y padece bronquitis de repetición, que suele evolucionar en neumonia y que nos ha obligado a tener 5 ingresos hospitalarios desde que nació,  pero que,  desde que le redujeron las amígdalas y le quitaron las vegetaciones son cada vez menos frecuentes.

Es un niño muy activo,  al que le gusta aprender cosas nuevas.  Trabajador incansable,  con iniciativa propia y carácter afable,  lleva dos años en la escuela infantil,  donde sigue el ritmo de las rutinas como el resto de compañeros y tiene bastantes amigos.

Acudimos al cdiap dos veces por semana y trabajamos mucho, mucho, mucho en casa.

En cuanto a la autonomía personal, come de todo y come sólo.  Sabe utilizar la cuchara y el tenedor y bebe en vaso normal. Es capaz de desvestirse solo de cintura para abajo, y necesita una ayudita con el resto. Ahora estamos con el control de esfinteres. Por el momento estamos trabajando la rutina del original,  sin retirar pañal, pero como lo lleva bastante bien, el mes que viene le quitaremos el pañal.

En el terreno motriz, camina desde los 18 meses, tiene facilidad para hacer encajes, torres, juega que la tablet … en definitiva avanza adecuadamente con la motricidad  fina. Corre, juega a fútbol,  sube las escaleras sin ayuda, y su último hito son las volteretas.

En el plano cognitivo,  entiende todo lo que le dicen, conoce las partes del cuerpo,  algunos transportes, alimentos,  menaje, vestido, estancias y mobiliario de casa… Sabe distinguir los cuatro colores básicos  (rojo, azul, amarillo y verde) y conoce las vocales.

Su mayor problema en este momento es el lenguaje.  Tiene recursos para comunicarse sin problemas,  se sabe hacer entender, pero le está costando aprender a hablar. Dice palabras como papá,  mamá, pipi, caca, gol, sol, coche, cae, ya está,  si, no, mas, galleta, naranja, comer, agua, mano, pie, ojo, chaqueta, leche, pan, galleta,  quema…y otras que no pronuncia bien pero que yo, que soy su madre,  entiendo perfectamente.

En fin,  aquí le tenéis,  un niño feliz:

 

 

La relacion con el objeto : descubriendo el mundo y a sí mismo

Para el bebé,  el mundo empieza y acaba en sí  mismo. No hay nada más allá. A partir de aquí,  el mundo será lo que consigua ver, oír,  oler y tocar. En la última entrada ya hablamos de como fomentar el aprendizaje de las primeras relaciones sociales “existen personas más allá  de ti, bebé “, destacando la importancia de cogerle, mecerle,  cantarle, hablarle, tocarle… De esta manera,  el bebé aprende a contestar a esos estímulos  con reacciones básicas,  y posteriormente a realizarlas de manera voluntaria buscando el efecto contrario.

Ahora,  lo que debemos hacer, es presentarle el mundo ante sus ojos ( manos, oídos. ..)

Como hemos dicho,  para un bebé,  no hay más mundo que él,  sin embargo,  un niño con un desarrollo típico, tiene la capacidad de interesarse por lo “no yo”, por el objeto,  de manera inmediata, innata podríamos decir.  Un niño con trisomia21, tardará mucho más en desarrollar esta capacidad, ya que,  su proceso madurativo, desde el punto de vista cognitivo y psicomotor,  es más lento. Por tanto,  en el marco de la intervención temprana, debemos ayudarle a “acelerar” ese proceso: le acercaremos objetos de diferentes texturas, con colores, con sonidos…dejando que los vea,  que los oiga, que los toque. ..

 

De esta manera,  también le estamos enseñando que “tiene manos” y “para que sirven”, de manera que,  poco a poco,  las vaya integrando en su esquema corporal. Aquí os muestro unas muñequeras y calcetines equipadas con  cascabeles.  A nosotros nos fueron muy bien para alcanzar este objetivo. Puedes comprarlas, pero también se pueden hacer en casa.

 Nueva 

 

Como ya hemos comentado en alguna ocasión,  todas nuestras actuaciones,  las hacemos considerando al niño de una forma global, de manera que siempre irán encaminadas a cubrir varios objetivos de diferentes áreas :

  •  Mostraremos objetos de diferentes colores, sonidos,  etc y lo haremos en varios contextos: enseñándoselo en reposo,  pero también, moviendo el objeto de un lado a otro,  buscando que lo siga con la mirada o reaccione al sonido que produzca ( objetivo cognitivo y motriz )
  •  Cogeremos las manos del bebé  y se las acercaremos a su boca para que tome conciencia de ellas. Además,  buscaremos incentivar el movimiento de las manos hacia el punto medio (como se unen para rezar), ayudándole al principio,  para poco a  poco, dejar que lo haga sólo , mientras hacemos sonar un sonajero o mostramos un juguete que le guste mucho, para provocar ese movimiento (objetivo motriz y de integración del esquema corporal ). 

 

  • Un juguete que va muy bien para incentivar los movimientos de manos y pies, es el piano de cuna. Lo puedes usar en cualquier sitio y va muy bien para trabajar en el campo motriz, el movimiento de las extremidades,  en el psicomotor, la toma de  conciencia de la existencia de las mismas,  y en el cognitivo,  aprender la relación acción-reacción  (cuando toca suena)

Por  último,  quiero recordaros que todo lo que hagamos con nuestro hijo tiene que ir acompañado de lenguaje. Desde el primer día,  hay que poner lenguaje a todo, nombrando cada objeto,  cada color,  cada sonido, cada parte del cuerpo… a hablar sólo se aprende hablando, o mejor dicho, escuchando. Escuchar – entender- hablar es el paradigma que constituye la adquisición del lenguaje verbal. Cuanto antes empecemos a tenerlo en cuenta, mejor. Si hacemos esto, en breve podremos comprobar que nuestro bebé nos entiende mucho antes de poder hablar: entiende nuestros gestos, nuestra entonación,  la musicalidad de nuestra voz, el ritmo,  las pausas. ..los adultos debemos hablar a los niños con todo nuestro cuerpo, nuestro afecto  nuestra emoción y nuestro intelecto, de forma que  ellos puedan captar el lenguaje verbal a todos los niveles : corporal, afectivo,  emocional y cognitivo.

Ya habrá tiempo de profundizar sobre este asunto más adelante.  De momento,  ahí va un ejemplo de comunicación. ..